Intropica
Luis Alfonso Vidal Velásquez (Palmira, 13 de enero de 1950 – Santa Marta, 8 de noviembre de 2020)
Obituario

Luis Alfonso Vidal Velásquez (Palmira, 13 de enero de 1950 – Santa Marta, 8 de noviembre de 2020)

Juan J. A. Laverde-Castillo+

Juan J. A. Laverde-Castillo
DOI: 10.21676/23897864.3873

Luis Alfonso Vidal Velásquez.

Aspectos personales

Luis Alfonso nació en el seno de un hogar católico tradicional y fue el segundo de seis hermanos. Sus padres eran personas muy sencillas y devotas, atributos que dejaron su impronta en la personalidad y forma de ser de Luis Alfonso. Su educación primaria y secundaria dentro de la comunidad salesiana (primero en Tuluá, luego en el Seminario Menor en La Ceja, pues él mostró una vocación sacerdotal temprana, y finalmente en Bogotá) terminó de moldear su estilo de vida caracterizado por la honradez, austeridad, humildad, sencillez, respeto a los demás, disciplina, elevada sensibilidad hacia los menos favorecidos y hacia la injusticia, despreocupación por “los asuntos terrenales” y convencimiento de su fe en Dios. La libertad, a la que nunca renunció a pesar de las vicisitudes, fue su marca distintiva. Le sobreviven su esposa Ligia Hernández Gómez y sus hijos Anayansi y Josué Vidal Hernández.

Formación académica

Luis Alfonso empezó sus estudios superiores en la Universidad de los Andes, en donde se enroló en Ingeniería mecánica, programa en el que estuvo unos semestres pero que abandonó “porque no se sintió muy cómodo”.

En 1970 empezó a estudiar Biología Marina en la Universidad Jorge Tadeo Lozano, allí se sintió a gusto y feliz; y fue un muy buen estudiante. En esta época se destacó como dibujante biológico, pues “sus dibujos eran didácticos y precisos, mostrando los aspectos claves de los organismos”.

En 1975 en compañía de Consuelo Carbonell empezaron la tesis “Diatomeas y dinoflagelados de la bahía de Cartagena”, la cual defendieron exitosamente en 1977. Este trabajo fue la primera tesis laureada de Biología Marina de la universidad, y se convirtió en referente para los estudiosos del fitoplancton costero del Caribe colombiano por la validez taxonómica de las especies registradas (confirmada por expertos internacionales) y por las excelentes descripciones, dibujos y micrografías de dichas especies. En alguna ocasión, Luis Alfonso declaró que “(él) se había decantado por estudiar el fitoplancton porque desde lo sencillo veía la complejidad de la creación, porque era un campo de estudio muy acotado y específico (con poca información disponible en ese momento) y porque la variedad de formas de los fitoplancteres le maravillaba”.

En enero de 1986 inició su Maestría en Biología Marina en la Universidad Nacional de Colombia. En 1995, tras un minucioso y exhaustivo trabajo, defendió exitosamente su tesis “Estudio del fitoplancton en el sistema lagunar estuarino tropical Ciénaga Grande de Santa Marta, Colombia, durante el año 1987”. Este trabajo fue declarado meritorio y fue la base del “Manual del fitoplancton hallado en la Ciénaga Grande de Santa Marta y cuerpos de agua aledaños”, texto de referencia para el estudio del fitoplancton estuarino de la región.

Realizó distintos cursos de corta duración sobre fitoplancton: “Fitoplancton marino” (Instituto Oceanográfico de la Armada, enero de 1978), “Sistemática de diatomeas” (Universidad Católica de Puerto Rico, enero de 1995), “Técnicas para cultivo de microalgas” (Universidad Nacional de Colombia, enero de 1996), “Taxonomía y Biología de fitoplancton” (University of Copenhagen, enero de 1996), “Técnicas para aislamiento y cultivo de microalgas” (Instituto Español de Oceanografía, enero de 1998) y “Microalgas tóxicas” y fitotoxinas” (Instituto Español de Oceanografía, enero de 2000), lo que le permitió ampliar su ya prolijo conocimiento sobre el grupo.

Devenir investigativo y publicaciones científicas

Entre agosto de 1978 y junio de 1981 fue investigador del Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas de la Armada (CIOH), liderando los proyectos “Estudio de fitoplancton I del Mar de Ross (Antártida)” y ““Programa Estudio Regional Fenómeno El Niño, ERFEN (Pacífico Sudeste)”. A inicios de 1987 colaboró con Cenipacífico en el “Estudio de impacto ambiental en bahía Málaga a raíz de los desarrollos de la Base Naval del Pacífico”. Entre febrero de 1994 y mayo de 2000 fue investigador en varios proyectos del INVEMAR, entre los que se destacan el “Programa de recuperación y monitoreo de la Ciénaga Grande de Santa Marta” y el “Estudio ecológico-pesquero de los recursos demersales del Golfo de Salamanca, Caribe colombiano”. Colaboró con el Grupo ANCA-IOCARIBE en estudios sobre microalgas tóxicas. Entre 2004 y 2019 estuvo vinculado al Grupo de Investigación “Ecología y diversidad de algas marinas y arrecifes coralinos de la Universidad del Magdalena”, participando en proyectos como el “Estudio de la calidad de agua en la bahía de Santa Marta, un análisis histórico y geoestadístico dirigido a un plan de monitoreo” y en estudios de lagunas de oxidación. En 2017 colaboró con el CIOH analizando muestras de fitoplancton colectadas en el estrecho de Gerlache, Antártida.

Luis Alfonso desarrolló la mayor parte de su carrera profesional como un trabajador independiente, en parte a tenor con sus ideales de libertad, y en parte porque las ofertas laborales no fueron las mejores.

Luis Alfonso produjo 18 artículos científicos publicados en revistas nacionales indexadas, un manual, un capítulo en un libro y más de 10 informes técnicos sobre aspectos varios del fitoplancton (taxonomía, ecología, etc.) principalmente marino/estuarino, aunque en los últimos años también estudió el grupo en ambientes dulceacuícolas. Al momento de su repentino fallecimiento, preparaba nuevas publicaciones sobre dinoflagelados marinos del Caribe y fitoplancton del Pacífico oriental tropical.

Devenir como catedrático y mentor

Luis Alfonso fue catedrático principalmente en la Universidad Jorge Tadeo Lozano (Programa de Biología Marina) donde dictó “Fitoplancton” en 1980 y luego entre 1993 y 2008; y en la Universidad del Magdalena (Programa de Biología y Posgrado) donde regentó entre otros los cursos de “Botánica I”, “Botánica marina”, “Hidrobiología” entre 2002 y 2017; además, fue docente ocasional en la Universidad Nacional de Colombia-Santa Marta (Programa de Maestría), en la Universidad del Atlántico (Programa de Biología) y en la Universidad de Antioquía-Urabá (Programa de Biología). En agosto de 1996 dictó en CENIACUA un curso sobre sistemática y ecología de fitoplancton en piscinas camaroneras.

Él era muy metódico y riguroso en su trabajo en el laboratorio, hacia registro por escrito de todo, y tenía una excelsa habilidad en el manejo de los fitoplancteres bajo el microscopio, con capilares que él mismo fabricaba, en su dibujo bajo la cámara lúcida y en inferir la información más útil para identificar los organismos. Además, debido a su entrenamiento durante su juventud y en años posteriores en procesos fotográficos en un negocio familiar en Palmira, él lograba excelentes micrografías de los organismos que estudiaba. Por otro lado, él fue mentor, director, codirector o jurado de, al menos, 10 tesis sobre fitoplancton y/o macroalgas. Él era llamado por sus estudiantes “Profe Vidal”, y siempre se destacó por el cariño, paciencia, dedicación y desprendimiento con el que compartió sus conocimientos. Además, sus estudiantes y pares valoraban su humildad, sencillez, generosidad, amabilidad, caballerosidad, la paz y equilibrio interiores que irradiaba y su “don de gentes”, atributos a los que en ocasiones añadía la “sana picardía” propia de los vallecaucanos.

Palabras finales

Por todo lo anterior, Luis Alfonso es considerado por muchos el más importante investigador del fitoplancton marino y estuarino en la historia del país. Si bien, él ya no estará con nosotros de cuerpo presente, él y su enorme legado al conocimiento del fitoplancton pervivirán en sus publicaciones científicas, en los numerosos discípulos que formó y en el corazón/recuerdo/sentimientos de quienes tuvimos la fortuna de conocerlo, de ser sus discípulos, colegas y amigos. Él nos mostró que la libertad es el camino, tal vez éste fue su mayor legado, en cada uno de nosotros está el seguirlo o no.

En Luis Alfonso las enseñanzas salesianas no fueron letra muerta, fueron un “evangelio viviente”. Así, por ejemplo, si bien algunos pueden pensar que a él le faltó proyectarse más profesionalmente allende las fronteras patrias, quienes le conocimos bien sabemos qué a él, enemigo del “vedetismo” y protagonismo gratuito, este asunto no le perturbó. Para finalizar estas líneas, dado que Luis Alfonso fue un devoto creyente, hago votos porque Dios lo haya acogido en su seno, si ello no hubiese sido así retomó a M. Benedetti cuando escribió: “...pero habrá otros/claro que habrá otros/dignos de recibirte…” pues fuiste un ser humano excepcional, al que este mundo no mereció. ¡Luis Alfonso, hasta siempre!

Cómo citar

Laverde-Castillo, J. J. A. . (2020). Luis Alfonso Vidal Velásquez (Palmira, 13 de enero de 1950 – Santa Marta, 8 de noviembre de 2020). Intropica, 15(2), 78–80. https://doi.org/10.21676/23897864.3873 (Original work published 15 de diciembre de 2020)
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